El poder del aire libre: cómo jugar fuera puede contrarrestar los efectos negativos de las pantallas.
Un reciente estudio realizado en Japón ha revelado que el tiempo excesivo frente a las pantallas está afectando las habilidades sociales y de comunicación de los niños, pero la solución podría ser más simple de lo que pensamos: jugar al aire libre.
Investigaciones previas ya han alertado sobre los peligros de que los niños pasen más de dos horas diarias frente a una pantalla, y un nuevo estudio de Japón confirma que esto tiene un impacto negativo en su capacidad de comunicarse y en sus habilidades para la vida diaria. Sin embargo, los científicos también encontraron algo prometedor: pasar tiempo al aire libre podría mitigar algunos de estos efectos.
En este estudio, participaron 885 niños de entre 18 meses y 4 años, que solían pasar poco más de dos horas al día frente a pantallas. Los resultados mostraron que, a los 2 años, el tiempo excesivo frente a la pantalla estaba vinculado con una comunicación más deficiente a los 4 años, así como con una menor capacidad para realizar tareas cotidianas. A pesar de las recomendaciones de organismos de salud que sugieren limitar el uso de pantallas para los más pequeños, estas pautas no siempre se siguen.
Pero aquí viene la buena noticia: los investigadores encontraron que aquellos niños que pasaban tiempo jugando fuera lograban reducir parcialmente los efectos negativos relacionados con las pantallas. El contacto con la naturaleza y la actividad física parecen ser claves para equilibrar el impacto del tiempo frente a la pantalla, ofreciendo una forma accesible y efectiva de apoyar el desarrollo infantil.
Este estudio subraya la importancia de equilibrar el tiempo frente a dispositivos con experiencias al aire libre, especialmente en un momento en que las pantallas están cada vez más presentes en la vida de los más jóvenes.
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